“Eso te va dejando historias…”

Cristian Perfumo, un novelista patagónico
que escribe desde lejos.

Por Gabriela Luque / Publicado en La Rama 05 / Verano 2020

El pasado 22 de octubre, en el marco de la XXVI Feria Provincial del Libro de Santa Cruz, edición virtual, tuvimos finalmente la oportunidad de tener un diálogo extenso con el narrador santacruceño Cristian Perfumo. Con el título de “Novelas patagónicas que conquistan al mundo” (a todo esto, propuesto por él mismo, con cierto dejo de provocación), y gracias a estas circunstancias de virtualidad obligada, un numeroso público pudo seguir en vivo esta conversación que mantuvimos con él a lo largo de más de una hora, en la presentación formal. Vale recordar que la primera de sus seis novelas publicadas a la fecha, El secreto sumergido, del año 2011, fue seleccionada para representar a la provincia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires al año siguiente, pero nuestro narrador ya residía lejos del territorio, en un derrotero que lo llevó primero a Australia, luego a Puerto Rico y finalmente a Barcelona, donde está radicado.
¿Quién es Cristian Perfumo? Podríamos comenzar por una brevísima biografía de este treintañero, criado desde muy pequeño en la ciudad de Puerto Deseado, y formado profesionalmente en el área de informática en la Universidad Nacional de la Patagonia en Comodoro Rivadavia, pero, sin embargo, más que estos datos en sí, que hablan de una filiación, lo que nos interesa es hablar de su literatura. Porque es innegable que algo sucede con ella, algo que lo ha llevado a destacarse con la publicación de seis novelas, desde 2011 a la fecha, con una frecuencia casi obsesiva, una nueva obra cada año o año y medio, en promedio. Como bien el mismo Cristian lo señala, hay una marca que ha elegido y que le permite presentarse ante los ojos de lectores diversos: sus obras hablan de la Patagonia, en particular de Santa Cruz, y de la zona de Comodoro Rivadavia, en Chubut. Sin sonrojarse, al contrario, más bien con picardía y de manera desafiante, las denomina “novelas patagónicas” y aclara bien el género, son novelas de suspenso, thrillers. Estos rasgos nos hacen detenernos ya que, si la cantidad de libros publicados a lo largo de nueve años es lo primero que llama la atención (son publicaciones del autor en su propia editorial “Gata Pelusa”), no lo es menos que un escritor joven asuma sin complejos ni mucha discusión la cuestión identitaria y, a la vez, también sin prejuicios, decida que sus novelas adopten la forma de los tan mentados thrillers, de ambigua consideración en el campo literario. Aclaremos un poco este punto: la emoción, el suspenso, el misterio tienen larga tradición en la literatura occidental, pero esto fue durante muchísimo tiempo asociado a la categoría de “menor” y ya sabemos que ese rótulo no es nada fácil de sortear.
Desde su primera obra, con cinco reediciones a la fecha, hasta la última, aparecida a comienzos de este año, Perfumo se ha propuesto trazar escriturariamente el territorio de la Patagonia Austral, en un gesto que le ha significado un número creciente de lectores. Como señala cada vez que se le pregunta, es consciente del peso de esa marca, y, también, de la carta de presentación que supone ante el público de otros lugares. Si en El secreto sumergido los relatos locales acerca de un hecho histórico, el hallazgo de los restos del naufragio de la corbeta británica Swift en la Ría del Deseado, se convirtieron en el punto de partida de una novela atrapante de un escritor novel, que todavía hoy dice considerarse un novato (a todo esto, es la única de sus obras en la que aparece en contratapa la leyenda “Basada en un hecho real”), en la sexta y última, Los Ladrones de Entrevientos, otra vez es el norte de Santa Cruz, en un enclave minero, -que a los que vividimos en la provincia nos resulta conocido-remite a un hecho histórico puntual, pero, sin embargo, podría suceder en cualquiera de los yacimientos mineros actualmente en explotación. Sin dudas, no hay temas patagónicos que le sean ajenos: Perfumo hace hincapié en que son ficciones que germinan de ideas que, a veces, aparecen en las voces cotidianas, en conversaciones informales “que te van dejando historias”, o en reflexiones acerca de esas peculiaridades tan propias de la región, en particular las inconmensurables distancias y la condición de tierra remota. Se siente fascinado por la Patagonia y su mirada es, por momentos, la de un cronista que se deja deslumbrar por el paisaje que aparece ante sus ojos.
¿Existe un método Perfumo? El autor ha explicado, en distintas ocasiones, que se atiene a ciertas reglas de trabajo que se ha autoimpuesto. Un régimen de escritura basado en la investigación –quizás cercano a su formación como investigador académico-, el armado de una estructura previa y provisoria, una suerte de sinopsis que va modificando a lo largo del año que, confiesa, le lleva terminar cada novela. De esa estructura o armazón inicial, basado en alguna idea rectora, a la estructura final existe un largo camino, jalonado de mañanas enteras dedicadas a ubicar cada uno de esos detalles que suele anotar en papelitos, como si fuera un rompecabezas. Confiesa también algunos tics, como el de escribir entre 1500 y 2000 palabras por día, con diferente música de fondo, siempre seguro de que sin esa constancia no lograría finalizar la obra. Evidentemente, el método funciona: en este momento tiene avanzada una séptima novela, en la que reaparece uno de los personajes de El coleccionista de flechas, ambientada entre Puerto Deseado y El Calafate, la costa y el glaciar, que resultara ganadora del IV Premio Literario Amazon 2017, entre 1800 obras.
El método nos lleva a revisar la recepción de su obra y las estrategias de legitimación que le han permitido este crecimiento notable en aproximadamente una década. En todos sus libros aparecen referencias a sus lectores, invitaciones a que se comuniquen con él, a que lean su blog o le envíen correos electrónicos. Para Perfumo, el hecho de saber que existen los lectores es una motivación real para escribir y para ellos lo hace. Cuando revisamos no sólo sus libros, sino también las entrevistas y las notas aparecidas en publicaciones de la región, nos damos cuenta de que existen dos cuestiones muy claras para él: los destinatarios de sus novelas y el fin que persigue, que es ni más ni menos que entretener. Dentro de ese concepto incluye el dar a conocer su lugar. En cuanto a las estrategias de legitimación, en su carrera aparecen dos reconocimientos importantes, distintos y hasta opuestos: el Premio Amazon, en el año 2017, ya aludido, y la condición de finalista del Premio Clarín de Novela, por su quinta obra, Rescate en gris, en 2019. Dos novelas de trama policial, con muy buen desarrollo de la intriga, organizadas en capítulos breves, patagónicas de pura cepa, si tomamos en consideración los profusos datos geográficos e históricos.
El reconocimiento de ser el primer narrador latinoamericano en obtener la distinción de Amazon, destinada a autores autopublicados, le ha permitido no sólo sumar público, incluso de habla inglesa, ya que el premio incluía la traducción, sino también aparecer por primera vez en dos diarios nacionales, Clarín y La Nación, un dato no menor a la hora de pensar el lugar que suelen ocupar en esos medios los escritores de la periferia. Perfumo insiste en que sí acepta el término patagónico, pero no adhiere al de regional, aunque debemos recordar aquí que esta discusión es ya antigua en los ámbitos artísticos y académicos. Pero, simplemente, en este caso, Cristian toma la denominación de regional como una parcialización, y no ingresa a la polémica.
Desde esa primera novela nacida del relato de uno de los protagonistas del descubrimiento de los restos de la corbeta naufragada a la última, en la que aparece como fondo de ese robo maestro, la megaminería y los intereses transnacionales, han pasado muchas ideas magníficamente convertidas en historias: una muerte sin rastros en una estancia patagónica, políticos corruptos, falsos adivinos, predicadores mafiosos, mercado negro, tráfico de personas, la ceniza gris de la erupción del Volcán Hudson: “la maldición de la Patagonia”, si tomamos las palabras del mismo Perfumo en su última novela, “herrumbre de un tiempo glorioso”. Pero hay mucho más, y solo queda descubrirlo: éste es Cristian Perfumo, el novelista de la Patagonia que escribe desde lejos, pero tan cerca.

Publicado en Newsletter y etiquetado , , , , .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *