Flora. Bitácora de memorias

Con la poesía flotando en el aire y entibiando los corazones

Crónica / Patricia Jiménez

Fotografías, gentileza de Oscar Adolfo Llanes

El jueves 11 de diciembre, por la tarde, fue un día de muchas emociones. Casa España se vistió de fiesta, como muchas otras veces. Pero esta fue distinta, porque se presentaba el libro póstumo de Flora Rodríguez de Lofredo, Flora Bitácora de memorias.
El cariño por Flora y el entusiasmo de todos los presentes generó una energía en el ambiente, que hizo que la poesía de la autora estuviese rondándonos junto con su espíritu.

Nora Lofredo

Durante la presentación, hubo lecturas, música desde una grabación dedicada a Flora, y también la interpretación en vivo de canciones especiales, pero sobre todo las palabras y el amor de su hija Nora Lofredo, y su entrañable amiga, Juana Morrison, que fueron quienes dieron vida a esta flamante publicación. 

Fue maestro de ceremonias, el peridodista Pablo Beecher, y la poesía de Flora se escuchó leída por una de sus nietas, por una integrante de la Comisión Directiva de Casa España, en la voz de su hija Nora, y en la voz de la misma poeta desde una grabación recuperada y restaurada que generó un clima mágico en el salón.

Su hija invitó a María Monserrat Urgel y Uria, la presidenta de la Asociación Española de Socorros Mutuos, que funciona en Casa España, para dirigir unas palabras al auditorio, oportunidad en la que esta mencionó que a la biblioteca de la institución, hace un tiempo ya, la bautizaron con el nombre de Flora Rodríguez de Lofredo.

Entre reseñas, y recuerdos, la selección de los versos de esta poeta incluidos en el libro pintan una época, una región, una provincia y nos hacen pensar en la pasión que movilizó a nuestros pioneros. Flora, de algún modo, fue una pionera de la poesía, y plasmó sus sentires y lo que le transmitía el paisaje patagónico y sus habitantes, de una manera que nos llega a lo más profundo del corazón.

A lo largo de los minutos, su hija Nora avanzó en una semblanza del carácter de su madre, de su historia, e hizo un racconto de sus libros publicados.

Entre quienes asistieron, muchos acompañaron cantando en un coro improvisado, los temas de origen español que interpretó el grupo Kundalini, integrado por Adriela Navarrete y Luiggi Atay. Canciones que convocaron a una España que Flora recuerda en sus versos, y a una Asturias que siempre atesoró en su memoria.

A quienes conocimos a la poeta, principalmente, a través de su obra, nos atravesó la emotividad de quienes la trataron de cerca: amigos y amigas de toda la vida, cercanos y no tanto, que quisieron -sumándose al encuentro- recordarla y homenajear la figura de esta creadora que pintó como ninguna una tierra agreste y entrañable: la Patagonia.

Nora Lofredo, sus hijas y Juana Morrison de Tiscornia.

Para La Rama Editora fue un honor recibir el encargo de Nora Lofredo para realizar la publicación de Flora Bitácora de memorias. Asimismo, fue un honor estar presentes, conocer a sus nietas, y estar junto a Nora en esos momentos de emoción desbordada.

Sólo nos queda invitarlos a leer esta Bitácora de memorias, y a repasar en los versos de Flora la vida en la Patagonia, la de los pioneros, la de sus padres, de sus hijos… Sus poemarios son como un fueguito de mata verde que va templando el alma.

Patricia Jiménez

Periodista. Correctora. / Río Gallegos. SC.

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