Carta del Editor /

Hola.
El genial Lorenzo “Lolo” Amengual comienza un texto cómico en una revista de arquitectura (de fin de los 70) con un párrafo que decía: las cuatro condiciones para ser un buen arquitecto son tres, guita y vinculación. No intento parafrasearlo, no me atrevería. Lo cierto es que a esa regla de oro del periodismo, que dice que un buen texto debe responder a las cinco w (por sus iniciales en inglés) ¿quién?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué?, alguien luego le agregó una sexta: ¿qué?
Mi intención es dar respuesta satisfactoria a esos interrogantes, con relación a nuestro newsletter.
¿Qué?
Último Viernes es una revista digital. Podría haber sido un blog, con una cadencia de posteo aleatoria, pero decidimos trabajar todos los contenidos a la vez, y cerrar el último viernes de cada mes, en una presentación conjunta.
¿Quién?
Hacemos Último Viernes quienes dimos y damos forma y continuidad a La Rama impresa. Un grupo que lenta, pero de manera continua, se va ampliando, en número y en distribución geográfica.
¿Cómo?
Podría, acá, alimentar la epopeya del esfuerzo y alegar que sacrificamos horas y sudores y bla bla, bla, también. Prefiero destacar que tratamos de tener el radar siempre prendido y que hacerlo no es un padecimiento (aunque nos consume mucho tiempo), si no algo que nos entusiasma.
¿Dónde?
Amamos el papel, pero Último Viernes (y La Rama impresa), existen y transcurren en lo digital. Sería imposible hacerlas sin internet, sin los softwares de comunicación, sin WhatsApp, sin los smartphones, y etc, etc, etc.
¿Cuándo?
De alguna manera, está contestado más arriba. ¡Todo el día!, ¡todos los días!
¿Por qué?
Invierto la pregunta: una vez que se nos ocurrió, ¿por qué desearíamos no hacerla?
Chau. Nos vemos el último viernes de agosto.
Ariel Di Leo


