Ossés: “La canción es para decir, para contar, y celebrar”

Entrevista / Gabriela Luque y Patricia Jiménez

En el marco de la 31ª Feria Provincial del Libro de Santa Cruz, llevada a cabo en Río Gallegos los primeros días de noviembre, Héctor Raúl “Gato” Ossés fue una de las personalidades del mundo de la cultura que estuvo presente con su música y sus relatos. En primer lugar, acompañó a Miguel Auzoberría quien presentaba Una búsqueda por cantar lo nuestro. Una historia de la canción santacruceña

Luego, ese mismo día, también en el marco de la feria, fue entrevistado por el periodista Mario Novak y allí también , en el escenario de la Sala de Historia del Centro Cultural y ante una sala colmada, presentó un concierto acústico.

El inefable “Gato”  aportó  su rica trayectoria al conversatorio, que tuvo lugar junto al profesor Auzoberría y al músico Eduardo Guajardo y también fue protagonista indiscutible en el escenario en la penúltima jornada de la feria.  Entre anécdotas y momentos cargados de emoción, fue compartiendo su extensa experiencia cargada de recuerdos y aprendizajes. Imposible no destacar esas canciones que forman parte del acervo santacruceño y patagónico, y que fueron acompañadas y aplaudidas vivamente por su público.

La Rama dialogó con él para consultarlo sobre los distintos aspectos de su trayectoria como artista.

¿Cuál considera que es el rol de la canción hoy? ¿Cambia esa valoración en la región o considera  que es universal?
La canción, tal como está concebida desde hace tiempo, es para decir, para contar, celebrar, para lamentarse, para la nostalgia, la soledad… Es compañera de soledad y multitudes.
Latinoamérica es muy rica en canciones (piezas de tres a cuatro minutos con melodía, ritmo y letra). Pero la canción, en Occidente, es todo un universo.

Como autor, ¿cuándo comenzó a dedicarse a la música y la creación?
Luego de conocer que se podían crear canciones, que la melodía llegaba desde algún lugar mágico y que la música y el ritmo se podían unir a una letra, recién después, como a los veinte años, hice mis primeras canciones.

¿Qué personajes y qué temas fueron y son sus fuentes de inspiración?
Mi primera canción «oficial» fue una zamba, «Tehuelche», que todavía tiene vigencia. Hice una zamba porque el boom del folklore de los años 50 incluía zamba, gato y chacarera. Encontré un soporte para lamentar el martirio de los pueblos originarios de mi región. Pero había en mi ADN un ritmo que no podía eludir: la milonga. Y hay muchos tipos de milonga. Creo que es un formato que, como  pocos, se adapta al campo y la ciudad. Tengo incluso un trabajo sobre ‘la región de la milonga’.

En mis discos se pueden establecer las fuentes. «Hablo del hombre común» y «La mujer del viento» hablan de los oficios, de los bailes, de los pobladores, de los pueblos rurales. También influye la militancia: «Hombre común» y «Canto Fundamento» (todavía vigentes)  son lo que tenía para decir un militante.

¿Tuvo maestros o figuras significativas que lo impulsaron a seguir en la carrera de músico y creador?
Desde ya, hubo artistas que marcaron un camino en la música regional patagónica, como Marcelo Berbel y Abelardo Epuyén, entre otros. Y también una segunda generación, en la cual me incluyo, que se unió a esos precursores. Hay un enorme repertorio de canciones regionales, gran parte grabado con calidad profesional.

¿Cuál fue su primer libro publicado y cuáles le siguieron? ¿Hay alguno en proyecto  o en curso actualmente?
Libreta Petrolera fue el primer libro. Era literalmente una libreta anillada con hojas rayadas, en renglones de muy poco espacio. Allí transcurre mi vida de petrolero con anotaciones y textos varios. Tenía mucho valor, para mí, haber vuelto a escribir luego de pasar por una temporada muy fea donde perdí tres cuadernos con mucho material.
Los siguientes fueron: Disparen sobre el gobernador (un pequeño libro que empezó como una columna para el diario Crónica, de Comodoro), Diablos y dioses (poesía), La mujer bruja (cuentos), Patagonia, ficción y realidad (un ensayo, se podría decir, pero muy pegado a la narrativa), y por último, La Tramoya del tiempo y de la muerte (cuentos y otros textos). Hay un libro cuya tercera parte está escrita y las otras dos en la cabeza. Pero, ¿vale la pena?

¿Cree que la geografía y el paisaje lo influyen de una manera determinante? ¿En qué forma?
Soy, en gran parte de mí, animista. Mucho de mí es lago, río, meseta, valle, faldeos, cordillera, arroyos.

En estos momentos, ¿qué otros proyectos tiene?
Quizá, siguiendo la tendencia de estos tiempos, haga un vídeo con alguna canción. ¡Ah! y seguir cantando.

¿Qué sueños le quedan por cumplir?
Seguir visitando grandes ciudades.

¿En su página web https://gato-osses.com/ desde qué lugares lo contactan? ¿Le permite llevar su música más allá de la región? ¿Hubo alguna experiencia fuera de la Argentina?
Además de mi sitio web, tengo Gato Ossés YouTube y Spotify. Se pueden ver las visitas. Estoy tranquilo, las redes tienen sus leyes y trato de adaptarme. Nunca canté fuera de Argentina y… nunca estuve en Cosquín.

¿Cómo ve estas nuevas camadas de músicos santacruceños y patagónicos, qué diferencias percibe desde aquel momento de «Canto Fundamento»?
Lo veo muy bien. De alguna manera acuden a la manera del ‘canto fundamento’ que significa juntarse, ser porfiados, constantes, respetarse y respetar el género. 

Este diálogo podría continuar indefinidamente: en verdad, es parte de uno mayor, iniciado ya hace muchos años, incluso antes de conocer personalmente al artista, y que se dio a través de los cuentos de La mujer bruja, en la editorial Floridablanca, de Elpidio Isla, y de un cassette con algunas de las canciones emblemáticas de su repertorio. Luego vinieron los encuentros en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), en la Unidad Académica Río Gallegos (UARG), alrededor de la primera edición de Patagonia, ficción y realidad y muchos más, incluso un maravilloso homenaje que hicimos al poeta Julio “Mochi” Leite, en el año 2019. Esta entrevista está dedicada a todos aquéllos que también saben de memoria sus canciones, y para esa nueva generación que las va descubriendo. Desde ya, ¡muchísimas gracias querido y admirado “Gato” Ossés!

Gabriela Luque

Prof. y Lic. en Letras. Esp. en Gestión Cultural. / Río Gallegos. SC.

Patricia Jiménez

Periodista. Correctora. / Río Gallegos. SC.

Comentarios y sugerencias son bienvenidos en el mail revista.larama.2019@gmail.com

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