Publicada en La Rama 09 (Curaduría de Jorge Curinao) / Imagen original de Carlos Besoaín

Caminar las calles
Caminar las calles de la ciudad
en que solo pasea un domingo de otoño
y el silencio acaricia con su abrigo gris
los árboles desnudos.
Interrogamos la tarde que permanece muda,
la ropa, el preciso reloj que desgasta el pulso.
Aliento
Aún
con el aliento
en la cuerda floja,
palpitar,
dar un paso,
poner un aullido
dentro del día.
I
Pero, qué digo:
no hilos,
hilachas,
de cordura
buscando en toda dirección,
veredas, señales,
ruidos.
II
No más restos
de cordura
aferrándose, desesperadamente,
a las piedras,
agarrándose
con uñas y dientes
a tus piernas.
III
Y ese miedo,
a encontrarme una mañana
frente a ustedes
abruptamente desconocido.
Como un dios cruel
Cuando la tristeza, implacable perro de caza,
hunde sus colmillos en tu pálido corazón
que ya no es viento, ni brisa siquiera.
Cuando la poesía fatigada de remover escombros
sólo es un montón de palabras oxidadas,
un montón de arbustos secos.
Cuando la noche exhala sus últimos latidos,
ya removiste todos los tachos de basura
y no te queda un sucio callejón para recorrer,
el hambre aurora
hambre razonable
hambre lámpara
hambre vértigo
hambre ira, llave, primavera, sed
continúa acechándote,
quemando tus entrañas como un dios cruel.

Francisco Vera
Periodista. Productor Audiovisual. escritor.
Caleta Olivia. SC.


